El perturbado ultraconservador que acabo con el sociego de Noruega

Publicado en por Verónica González M.

Nos queda bien claro que el par de atentados en Noruega perpetrados por el autor confeso Anders Behring Breivik, es el resultado de la intolerancia racial y el discurso xenófobo que amenaza a Europa provenientes de grupúsculos de ultraderecha que existen a lo largo y ancho del Viejo Continente y que operan bajo la indiferencia de los gobiernos progres distraídos por combatir el terrorismo internacional "servido" por islamistas radicales.

 

Quien se iba a imaginar que una Noruega tan pacífica pasaría un fin de semana "negro" lleno de dolor, llanto. miedo, sorpresa, terror, desconcierto e incredulidad por lo sucedido en la tarde del viernes 22 de julio en el centro de Oslo y en la isla de Utoya, a 40 kilómetros de la capital Noruega, cuando el ultraderechista Breivik colocó un coche bomba para que explotara frente a los edificios gubernamentales de la capital, mientras se iba al campamento de verano del partido laborista en Utoya a disparar enloquecido y disfrazado de polícia a todo aquel que encontraba a su paso. El silencio en Noruega de repente se hizo pesado y como saldo tuvo 76 víctimas mortales, 8 en Oslo y 68 en la pequeña isla.

 

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Desde el suceso hasta hoy vamos conociendo detalles de Breivik, un rubio perturbado quién se creía militante de los caballeros templarios, masón y nazi al mismo tiempo y que ya ha confesado a la policía de su país que ha cometido el doble atentado él solo, aunque las autoridades no descartan que pudo tener colaboración de alguién más. Es más, diseñó un uniforme parecido al de los marines americanos pero modificado con varias condecoraciones y símbolos cristianos, que él denominó el uniforme de los Caballeros Justicieros.

 

Entretanto, el pacifista noruego Johan Galtung (propuesto al premio Principe de Asturias de la Concordia) ha declarado que lo que ha pasado en su país es producto del Neofacismo, al cual ha descrito como un cóctel que contiene antisemitismo, con xenofobia e islamofobia, lo que desmenuza a toda luces una completa intolerancia a la inmigración y al ciudadano con credo islámico asentado en los países de la Unión Europea. Que se vaya olvidando Turquía de su pretensión por ingresar a la UE, muchos aseguran que dicho país sería un puente abierto hacia el mundo islam de forma oficial.

 

Sin embargo, no sólo en Noruega existen ultraderechas y ultraconservadores que se oponen a la inmigración de fuera de Europa y muy críticos a los que ellos denominan la islamizacion del continente. Holanda tiene a Geert Wilders y tuvo al asesinado Pym Fortuin, Francia tiene a Jean-Marie Le Pen. Nicolás Sarkozy no se queda atrás y mucho menos a Angela Merkel, quien ha declarado que la muticulturización ha sido un "fracaso". Con esos discursos a favor de las políticas antimigratorias han enamorado a un número importante de electores que les han permitido conseguir votos y escaños en sus parlamentos y por lo tanto la gobernabilidad. En Grecia y Hungría hasta existen milicias que defienden el discurso ultranacionalista, xenófobo y autoritario, mientras persiguen a los gitanos y a los inmigrantes sin papeles. Muy lamentable.

 

Espero que Europa aprenda la lección. Debe aprender que el terrorismo también puede provenir de nacionales europeos con ideologías extremas que no conciben que en democracia caben muchos credos y culturas que enriquecen a sus países. Que los gobiernos de los países de la UE observen a la ultraderecha que se va engordando a costa de la crisis mundial y que se extiende como pólvora erosionando la tolerancia ciudadana. No hablo de los partidos de ultraderecha de Cataluña, porque merece un texto completo y aparte. Lo que se cuece en Badalona es inconcebible.

 

Lo que no entiendo de la masacre de Oslo-Utoya, es que Breivik con su mente psicópata, no se fue a un barrio de inmigrantes a explotar las bombas, sino que ha atentado contra sus propios paisanos (noruegos como él de pura cepa), en represalia a las políticas migratorias que lleva a cabo el gobierno laborista que manda en Noruega desde el 2005.

 

Aspiramos que este asesino en serie sea juzgado con todo el peso de la ley y se investigue a fondo si hay otros implicados. Paz a los restos de los difuntos inocentes que murieron a manos del intolerante desalmado que ha provocado con violencia el luto en el país escandinavo con la excusa de que odiaba al Islam y estaba en contra del mestizaje cultural de su patria.

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