Los olores se quedan anclados en el alma

Publicado en por Verónica González M.

De los cinco sentidos tangibles del ser humano, el olfato tiene la poderosa maniobra de perpetuar aromas y olores (agradables y desagradables) en nuestros recuerdos y evocar los más vividos cuando los volvemos a oler, incluso, algunos crean vínculos emotivos perennes en la memoria. Los científicos afirman que determinada cantidad de olores se quedan grabados en el cerebro y yo afirmo que la memoria olfativa se queda anclada en el alma.

 

De los cinco sentidos, incluyendo la poderosa intuición, le doy importancia a todos en la misma proporción, pues cada día doy gracias al Creador por mis manos y mi piel que me permite tocar y regular mi temperatura corporal, sentir placer y dolor; por mis ojos que permiten tener visión, apreciar los colores, la belleza de la naturaleza y disfrutar de la lectura, uno de mis pasatiempos favoritos.

 

También agradezco el hecho de poder escuchar, de tener audición y distinguir los sonidos y tratar de evitar los ruídos, además, de poder escuchar a mis seres queridos y conocidos, pues prestarles atención a lo que dicen y tener el gesto de escucharles les doy amor; el gusto porque me permite apreciar, distinguir sabores y expresarme verbalmente: y mi olfato, porque me permiten disfrutar de ciertos aromas claves que van con mi personalidad y que me relajan en el presente, asi como mantenerme enlazada con los aromas de mi infancia.

 

Desde que viví la etapa del embarazo hasta la actualidad mi olfato se ha repotenciado oliendo a distancia y agudamente, ya hasta me preocupa por si sufro de hiperosmia. En estado de buena esperanza paseaba por la rambla y podia oler a leguas los sabores sazonándose en las cocinas de los restaurantes, así como cuando catas varios perfumes al mismo tiempo, mientras que en casa tenía la capacidad de olisquear lo que los vecinos preparaban para la cena o se les quemaba. Hasta la fecha me ha quedado el olfato de un can. De hecho, cuando llego a un sitio pongo a trabajar mis fosas nasales y depende de lo que huela me parecera agradable para quedarme un buen rato o no.

 

Las casas también tienen sus aromas peculiares, al igual que los coches y las ciudades del mundo, no importa que queden en el trópico o en el polo norte. Hay olores que he percibido en mi ciudad natal que no los he vuelto a oler tan seguido como quisiera, como por ejemplo el olor a tierra mojada cuando llueve o riegan las plantas. los clavitos de olor (los chiclet de mi abuela), el olor a bijao, etc. De Heerlen, extraño el agradable olor de las alfombras de flores que hay por doquier, a las frietjes met majonaise, y al haring con cebolla que tanto me gustan, ese olor tan particular de las tiendas: Hema, Xenos, Blokker, Vroom&Dreesmann, Etos, Kruidvat, etc. Aquí en Barcelona, distingo a leguas el olor del pa amb tomaquet, los jamones ibéricos, a la butifarra, a la tortilla de patatas, el olor a tabaco intenso y el smog de los coches. Hay olores universales como el de las cotufas o palomitas de maiz que rememoran ir al cine o cuando vamos a ver una peli en casa o el olor a presto de las piezas nuevas que adquirimos sea ropa, electrodomésticos, el olor del papel de los libros, de la piscina, de la playa, de un río, etc.

 

Lo que quiero decir en este post es que el ser humano tiene un poderoso órgano sensorial dentro de la nariz que lo podría guiar más que el sentido de la vista y del oído (sentidos intelectuales), así como lo hacia en su etapa primitiva y de la evolución, pero que con la civilización se le da poca importancia. Los recién nacidos reconocen a la madre por su olor y viceversa. Las humanos y animales excretan feromonas para atraer al sexo opuesto y son percibidas por el olfato para potenciar la atracción sexual. La naturaleza es muy sabia y nos da esos recursos para poder sobrevivir y conectarnos con nuestro medio ambiente, con las personas que nos rodean y evocar recuerdos que nos dan seguridad o por el contrario nos parecen nauseabundos o nos alertan de peligros. Hasta los bebitos pueden distinguir entre los olores familiares, de su cultura y un olor nuevo desde los 6 meses de edad.

 

Particularmente, adoro la esencia de las velas aromatizadas, los inciensos de sándalo, canela y lavanda. Adoro el aroma de la hoja de bijao hirviendo cuando caliento una hallaca y que impregna el ambiente, adoro el olor a café por la mañana y de mis te favoritos, de la naranja recien exprimida, de los gajitos de mandarinas, de las fresas, de la comida casera recién hecha. Me gusta tener eucalipto fresco en mi casa y flores naturales, adoro el olor a limpio tanto de los lugares, como de los baños y de la ropa, adoro mis perfumes favoritos y que he usado toda mi vida. De hecho, me han recordado y asociado por ciertos perfumes, lociones y splash que uso y me lo han dicho.

 

Entretanto, si entro a una tienda donde se me expone a un aroma agradable me quedo un buen rato y quiza compre algo que ni necesite en el momento. Y déjame decirte que así como me he quedado en lugares por su olor, también me he ido de sitios donde predominan los olores químicos, de grasa quemada, humedades impregnadas y esencias raras que atentan contra la pituitaria. Detesto el olor a frituras, del tabaco, el hedor que se respira en los vagones de la Renfe en las horas puntas, ciertos tufos de personas peleadas con el agua y el jabon; del mal aliento mezclado con alcohol; por supuesto, de sitios poco aseados, de sudores fuertes acumulados y poco ventilados como los gimnasios.

 

Los hospitales tienen sus olores particulares, las residencias de ancianos, las librerias, las escuelas, los aviones, los mercados, las iglesias, los bancos, las guarderias, etc. Asi como cada cuerpo humano tiene un olor propio y diferente a los demás.

 

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Definitivamente cada vez que percibimos un aroma, el cerebro busca en su "base de datos" para compararlos con los ya guardados, todo eso lo procesa nuestro sistema límbico. Un buen sentido de olfato, te hace revivir situaciones y por ende sensaciones que te recuerdan un placer o un impulso. ¿Qué olor te transporta a tu infancia? ¿Cuáles son tus olores favoritos? ¿Dime los que destestas? ¿Te has puesto a pensar que olores relacionas con personas y el por qué?.

 

Ya sabes el ser humano recuerda un 35 % de lo que huele, un 5 % de lo que ve y un 2 % de lo que oye. Todo depende a que le pone atención en determinado momento. ¿Cuáles olores se han quedado anclados en tu alma?

 

¡Hasta pronto, a tu salud! Que tengas una semana fenomenal y que percibas agradables olores.

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