¿Puede existir alegría malsana?, pues si...Se llama Schadenfreude

Publicado en por Verónica González M.

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Todo el mundo sabe lo que es la envidia, pero muchos desconocen la schadenfreude. Una va de la mano con la otra, pues la envidia es un buen predictor de la schadenfreude.

 

La schadenfreude, (schaden = daño y freude = gozo, alegría) es una palabra alemana que se pronuncia shadenfroide y define el sentimiento complejo y perverso de sentir alegría y gozo al observar la desgracia ajena. Es uno de los peores rasgos de la naturaleza humana y hay que identificarla porque en ella se entremezcla la venganza, la envidia y la crueldad. Unos la disimulan más que otros (que se les ven las costuras), pero todo el mundo (excepto espíritus elevados) la ha padecido alguna vez. Su equivalente en español, sería regodearse del mal ajeno.

 

Un ejemplo de sentir la Schadenfreude es un cuando alguien se resbala y cae al suelo e inconscientemente hace reir al que tenga cerca. O cuando echan a la calle a un colega y eso te alegre el día, o que te divierta ver a tu vecino con peor situación económica que tú o que Hugo Chávez tenga cáncer y a ti te alegre la noticia. O que sientas envidia por tu prima que se va a casar y tú no y al final el novio la deje plantada en el altar y eso te regocije. En los partidos políticos se siente mucho la schandefreude, sobre todo quien gobierna y su oposición. En el fútbol también se ve, sino se lo preguntamos a Mourinho (técnico del Real Madrid) que sintió cuando le metió el dedo en el ojo a Tito Vilanova (entrenador ayudante de Josep Guardiola), entre otros impasses entre jugadores, árbitros, técnicos y afines. En el mundo de los negocios el término es muy conocido.

 

Varios autores han dicho que sentir Schadenfreude es hasta "saludable", porque constribuye a aliviar el estrés, después que la persona que lo siente se ha reído de la desgracia ajena y experimenta un alivio que lo hace sentir mucho mejor. Para mi, este acto proviene de la raíz del mal con todas sus letras señores, porque es la antítesis de sentir felicidad por el éxito ajeno, de que a tu prójimo le vaya mejor que a ti y por supuesto sentir esa alegria benévola de ver que otros se superan y logran sus propósitos. En fin, sentir una inmensa alegría por la buena fortuna de nuestro prójimo es el antónimo de Schadenfreude.

 

Guillermo Edelberg DBA, dice que las personas con más baja autoestima son más próclives a padecer schadenfreude, que en áquellas cuya autoestima es más alta. Así que señoras y señoras a aumentar nuestras defensas emocionales. Este sentimiento también lo explicaría la teoría de la comparación social (introducida por Festinger, autor de la teoría de la disonancia cognitiva), la cual hace hincapié que nos sentimos mejor con nosotros mismos cuando la gente que nos rodea tiene mala suerte. Me atrevería a asomar que el acto de estarse comparando socialmente es padecer un complejo que arrastra una inmadurez emocional y social y por ende serios problemas de personalidad y carácter.

 

Sentir alegría por la derrota de tu prójimo no es nada cristiano, sobre todo de tus familiares y gente más cercana. Sentir una maliciosa satisfacción de ver las desgracias de los demás es ser una mala persona, por muchas "rosas" que te eches y te echen. Hay que revisarse el corazón y nuestros sentimientos y si padecemos schadenfreude, arrancarla de raíz porque no le hace ningún bien al alma y al organismo. Hay mucha gente que se burla de los demás, para sentirse "feliz" y "dichoso".

 

Me interesea el tema porque la schadenfreude es semejante a un virus en el alma humana y todo los que nos hace mal hay que identificarlo, erradicarlo y ponerlo en cuarentena si queremos sentir compasión sin límites (por lo menos hacer el intento) por todo los seres humanos y demostrar una buena conducta moral.

 

Y culmino con esta frase del filósofo alemán Arthur Shoperhauer que dice "Sentir envidia es humano, sentir schadenfreude es demoníaco" 

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